NUESTRA OROGRAFÍA

La finca se divide en 4 cuarteles de caza ya legendarios entre nuestros cazadores; “TASONERAS”; “CASA NUEVA”; “EL NAVAJO DEL PROVENCIO” y “LA LOMA DEL VILLAR”.

Cazar en Santa Marta es fácil. Apto para cualquier cazador con independencia de su edad y condición física, ya que el campo es llano y fácil de andar, con lomas muy suaves y en un terreno arenoso y calizo, lo que hace que la experiencia sea agradable y muy agradecida.

Nuestro monte es típicamente manchego, cuajado de centenarias encinas, chaparras, romero, tomillo, espartos y retamas que se entreveran con tierras de cereales y leguminosas, lo que es apreciado por todas las especies de caza que en dichos parajes habitan, al encontrar fácilmente en ellas abundante comida, agua y cobijo, que por otro lado son complementados por la guardería sobre todo en tiempos de escasez de agua y alimentos.

santa marta orografia

La especie reina que campea por sus anchas es nuestra brava Perdiz roja, seguida de otras piezas muy codiciadas por los cazadores como lo son la codorniz, el conejo -omnipresente todo el año-, la astuta liebre y las siempre complicadas aves de paso: tórtola, paloma torcaz, zurita y bravía, cazables todas ellas en numerosas modalidades y formas.

Antaño, cuando las costumbres de caza eran otras, Santa Marta era una de las fincas más renombradas de la zona, teniendo fama la bravura y fuerza del vuelo de sus perdices que en los ojeos de la época ponían en jaque a los afortunados cazadores que en ellos participaban, ya que al ser un paraje muy llano su principal defensa era la de, o bien pasar a gran altura por las líneas -que en aquel entonces estaban conformadas por 12 ó 14 escopetas- ofreciendo “pelotazos” y lances espectaculares, o bien aprovechar los vientos de cola para coger velocidad y pasar “raseando” como cohetes entre las posturas, intentando de esa forma burlar a los avezados cazadores por lo complicado de su tiro.